TITULARES

Música

COMUNIDAD ZEN

Finanzas y Economía

Ciencia y Tecnología

Vídeoteca

viernes, 27 de junio de 2014

Ejército dispara contra civiles desarmados en la vereda Mesitas de Hacarí


La vereda de Mesitas del municipio de Hacarí fue víctima nuevamente de la brutalidad que el Ejército lleva a cabo en la región del Catatumbo. Tras los continuos ametrallamientos y el masivo desembarco de soldados se veía venir un incidente con la comunidad, como sucedió esta tarde. http://www.comitepermanente.org/

La comunidad de Mesitas, junto con miembros de ASCAMCAT y representantes de las veredas y corregimientos de San Calixto: Villanueva, Bajial, San Ignacio, San Luís, La Esperanza, Santa Catalina, el perdido y el Caracol, ante la gravedad de la situación humanitaria en la zona, se reunió para acordar  acciones a tomar frente a la situación a la que los viene sometiendo la fuerza pública.


Mientras la reunión se adelantaba, efectivos del Ejército Nacional entraron al caserío e irrumpieron en el salón comunal, violando uno de los principales pilares de la constitución política y del estado social de derecho en Colombia, como es el derecho inviolable a reunirse y manifestarse pública y pacíficamente como lo estipula el artículo 37 de la Carta Magna.

De manera violenta y arbitraria los soldados del Ejército Nacional obligaron a todos los presentes a salir de la reunión para proceder a una requisa, función que la ley no les reconoce. Mientras los campesinos presentes exigían, de manera pacífica, por su accionar arbitrario, dos jóvenes que llegaban tarde a la reunión se percataron de la presencia del Ejército y salieron con sus motos a buscar al resto de la comunidad para avisar del atropello que estaba sufriendo la comunidad reunida. En ese momento los uniformados abrieron fuego sobre los jóvenes, poniendo en grave riesgo sus vidas y la de numerosos niños que jugaban en el exterior de sus casas en ese momento.

Una señora que presenció la escena y se encontraba en la reunión, sufrió un fuerte choque emocional, que le provocó un colapso.

El comandate del pelotón dijo llamarse Juan Carlos Artuaga y se identificó con el número de cédula 104710238. Ese presunto comandante se responsabilizó de la situación y aseguró que cumplía órdenes de sus superiores.

Cuando la comunidad reclamó al Ejército por la agresión los soldados respondieron haciendo graves señalamiento afirmando que esa comunidad estaba integrada por guerrilleros, violando el principio de distinción recogido en el Derecho Internacional Humanitario y los articulados 12, 13 y 15, 18, 20, 21 y 22 de la Constitución Política.

Hoy mismo llegó a las oficinas de la Asociación Campesina del Catatumbo un comunicado del Ejército Nacional, en el que afirman que la constitución deja amplio poder de maniobra al Ejército para intervenir en reuniones.

Cabe aclarar que la legislación colombiana en ningún momento ha facultado al Ejército Nacional o miembros de la fuerza pública para asaltar el derecho de reunirse de manera pacífica estipulado en el articulo 37 de la Constitución Nacional, como tampoco se ha ordenado desconocer e irrespetar las libres funciones de las Juntas de Acción Comunal amparadas por la ley 743 de 2002; por lo contrario, le recordamos al Ejército Nacional que su función no es la de interpretar la normativa y la legislación colombiana. Esas funciones están reservadas única y exclusivamente a los jueces y las altas cortes de la República, que en ningún caso autorizaron mediante ninguna sentencia que sí puedan intervenir reuniones o manifestaciones pacíficas. Al asumir de manera autónoma atribuciones ajenas a sus funciones, el Ejército estaría usurpando funciones propias de autoridades judiciales, con lo cual incurrirían en otra seria de delitos penales y faltas disciplinarias.

Es importante resaltar que el Ejército Nacional, tiene como única función reconocida en la Constitución Nacional garantizar la soberanía del Estado, la vida, protección y demás derechos fundamentales y constitucionales.

ASCAMCAT observa con gran preocupación como el Ejército, lejos de ser un factor de seguridad, se afianza como la principal fuente de desestabilización y alteración del orden público en el Catatumbo, mediante su actuación sistemáticamente violatoria del Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos por acción y por omisión.

Consideramos que, ya desde hace varios meses, existe una auténtica crisis humanitaria directamente proporcional a la presencia de tropa en la región y que se viene agravando especialmente en la zona limítrofe entre San Calixto, Hacarí y el Tarra por razones que toadavía desconocemos.

Un menor de edad perdió la vida

Esta mañana siendo aproximadamente las 6 de la mañana y a pesar del intenso operativo que la Fuerza Pública lleva a cabo en la vereda, el campesino Eugenio Sepúlveda Beltrán, salió a recoger unas yucas para preparar el almuerzo.

Eugenio dejó en su casa a su esposa Roquelina Díaz al cargo de sus dos hijas menores mientras regresaba. Dariane Sepúlveda Díaz de 8 años de edad, salio de su casa construida con tablas para jugar en el patio, en la parte trasera de la casa, donde no hay ningún tipo de cerca.


Pasados unos minutos, doña Roquelina empezó a preparar el desayuno pero se asustó porque escuchó dos tiros. Atemorizada salio al patio donde encontró a la pequeña Dariane agonizando debido a un impacto de bala que le alcanzó la cabeza. Roquelina intentó sacar a su hija como pudo hacia un centro de salud pero desgraciadamente a la altura de la vereda la Loba, cercana a Hacarí la niña murió.

Los disparos no se sabe de donde procedían y por lo confuso de los hechos y porque no se conocen testigos por el momento. Lo que sí es cierto es que la vereda Mesitas se encuentra totalmente rodeada de ejército que se está acantonado desde hace 11 días en todos los filos, en una operación conjunta entre Fuerza Aerea Colombiana y Ejército nacional, que a parte de terror y muerte de civiles no estaría consiguiendo, al parecer, ningún fruto.

En las afueras de la misma vereda dos jóvenes que trabajaban talando árboles maderablas para poder obtener su sustento, fueron objetivo de un helicóptero de la fuerza pública que disparó varias ráfagas contra ellos. Los campesinos afortunadamente consiguieron escapar.

La Asociación Campesina del Catatumbo hace un llamado urgente a toda la comunidad internacional y a las organizaciones de Derechos Humanos a estar atentos a la crítica situación que se vive en Mesitas, ya que en este momento no sabemos que consecuencias pueda haber al final de esa operación militar.

Exigimos al ministerio de Defensa que cesen inmediatamente los ataques contra la población civil tanto por parte de la Fuerza Aérea Colombiana como por parte del Ejército nacional. Exigimos que el campesinado sea respetado y se deje de violar el principio de distinción recogido en el Derecho Internacional Humanitario.

Exigimos que el poder civil controle a los militares y los llame al orden si es que están cumpliendo órdenes. Si fuese al contrario, exigimos que se depuren responsabilidades de manera inmediata para esclarecer si la fuerza pública y sus mandos están actuando por fuera de la ley.

Exigimos que se aclare el motivo del operativo ya que no hay campamentos ni presencia de combatientes de ninguna de las guerrillas y mucho menos combatientes pertenecientes a los grupos paramilitares, únicos factores que podrían justificar ese desembarco y operativo masivo.

Responsabilizamos al comandante del Ejército nacional, al Ministro de Defensa y al Presidente de la República por la seguridad e integridad de los y las vecinas de Mesitas, especialmente los menores.

Exigimos:

Exigimos al Ejército Nacional que se ajuste a sus funciones constitucionales y abandone su estrategia de señalamientos para involucrar a la población civil en el conflicto armado.
Exigimos que la Fiscalía, Defensoría y Procuraduría dejen de inhibirse e intervenga de oficio como lo establece la ley y la norma, para investigar los presuntos delitos que continuamente involucran a miembros de la tropa, contra las comunidades.
De la misma manera procederemos mediante la Procuraduría Regional, Defensoría del Pueblo y Fiscalía General de la Nación a esclarecer los hechos y que se puedan imponer sanciones, si así se considera oportuno, contra los funcionarios que vienen atropellando a nuestra base social, a los miembros de nuestra organización y a los miembros de la junta directiva.

Responsabilizamos al Comandante del Ejército nacional, al Ministro de Defensa y al Presidente de la República por la seguridad e integridad de la comunidad de Mesitas y sus veredas aledañas anteriormente mencionadas. Ellos serán los directos responsables de cualquier evento que comprometa su bienestar.
 
Copyright © 2013 Radio Chécheres
Powered by Multimedia